Historias de robots

Historias de robots. A eso dedicamos el ratito de la tarde de ayer que nos vimos con Daniel, a contar historias de robots. Primero, es verdad, le conté una especie de “resumen adaptado” de El señor de los anillos. Como sospechaba, las partes que más le hicieron abrir los ojos fueron las dedicadas a los magos y la magia. Me llevó como una media hora el relato adaptado, una especie de cómic oral. Teníamos aún tiempo hasta la cena.  Daniel cena temprano, en horario europeo, porque también se acuesta temprano. Su esqueleto y sus músculos le piden desplegarse antes con antes, pasa muchas horas en posición de noventa grados, embutido en su silla de ruedas. Su metabolismo exige ya largos periodos de descanso. Pero, aún nos quedaba un rato, así que le propuse contar historias de robots. Yo sé que a mi sobrino los asuntos tecnológicos también le interesan. Pero ayer se lanzó más entusiasmado de lo que yo esperaba a escuchar la historia de robots, la cual transcurría en la Luna y en Marte, para más sustancia futurista. Como estoy repasando los relatos de Stanislaw Lem que comentaremos en la próxima sesión del libro fórum “Lecturas al descubierto” creo que plagié un poco al maestro en algunos detalles. Pero aún con todo, nos quedó un relato bien chulo, con guerra de robots incluida y alusión también al truco del caballo de Troya. Todo está inventado. Incluso parte del futuro. No pude resistirme y al final, le hice a Daniel un resumen de algunas de las cosas que más recuerdo de la serie Los Supersónicos. Hemos abierto una beta enjundiosisima. Estoy pensando para la próxima tarde que nos veamos aprovechar algunos detallitos de las aventuras de Don Quijote y Sancho, pero en cuerpos y figuras de C-3PO y R2-D2.

         Voy comprobando que escuchar historias en viva voz ayuda a que Daniel vaya soltando el estrés. Suele volver del centro de día siempre un poco fuera de revoluciones. Y no es fácil desacelerarle. Pero tiene una gran capacidad de escuchar durante largo rato. Y esa atención concentrada al final termina por hacer cierto efecto.

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